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El rostro de la clase dominante…

Comentario, a propósito de un lapsus virtuoso de Carlos Jiménez Moreno, en su muro de Facebook. 

El político neoliberal (protofascista) como fotógrafo de moda, como experto en flashes, poses y rictus en medio del desastre, como centro del cúmulo de cadáveres que se apilan a sus pies. (Estudio visual para una noche de invierno mercantil).

🙂 🙂 :)Sí Carlos, inquietante este optimismo visualmente mercantil. Por lo menos tenemos la oportunidad de apreciar un inquietante, digamos, algo bufo. (Risas). Sí, la imagen es aparentemente rara 😮. Aunque, como algunas risas tristes, inocua.

Es cierto. Parece una fotografía de clase dominante, pero la escena solo muestra una clase de fotografía para fotógrafos de moda. Intenta aparentar un ejercicio de poder, pero solo se trata de un poder impotente, que ya solo puede posar para la cámara. El poder mediático del cual se ufana el poder político del mercado es aparente. En cualquier momento, uno y otro sucumbirán bajo el peso de su propia avaricia

No, esta imagen dominical, cuasi celestial, no nos mira, solo intenta hablarnos en una lengua extinguida; ahí no alcanza a mostrarse un rostro que mire, que hable. (Nótenos que las lenguas muertas como la de Edipo son actuales, las extinguidas no). Los rostros son retratos: miran desde el infinito en que se nos ofrecen las lenguas vivas en juego con las experiencias muertas.

La figura que en la imagen intenta mirarnos no mira, padece ceguera social:(:(:(. No fulmina ni conmueve lo sensible común en los cuerpos. El pestañear de sus tules en flecos sólo dan risa, triste risa. (Más risas). :(:(🙁 No, ahí no hay mirada: no hay palabra viva: solo mueca, rictus, la amargura del poder. :(:(🙁

Más que un rostro, la imagen que impotentemente pretende mirarnos desde su propia extinción, revela un síndrome €, algo siniestro (uncanny), una nueva modalidad de lo abyecto que opera hoy en el mercado: las parodias del poder, un siniestro cómico como el que se ostenta en las Ferias de Arte, ¡ay! (Más caritas tristes, :(:(:(, jajajaja…) 🙂

A la derecha del vacío, cinco machos implumes :):):), dos mujeres, con pose incómoda:(:(:(; a la otra derecha, otros cinco machos más implumes :):):), una mujer como apéndice, :(:(:(:

¿Y al centro qué? ¿Queda algo que anime, que mueva, un resto libre que tenga el coraje de pensar? No. :(:(🙁 Ya no queda centro, nada de resto, nada de esperanza; la inmoderación es el síndrome de nuestros tiempos, ese sí uncanny real :(:(:(, jajajaja… 🙂. Solo una risa, para terminar.

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