El saber drag: ser es ser visto
La Contra-Marcha tiene razón: Colombia es uno de los países que tiene en su haber cultural el más alto número de rumbas institucionales, pero esto no le ha representado a las ciudadanías participantes un avance en la garantía de sus derechos fundamentales ni un mejoramiento de la calidad de vida para las personas, quizá con excepción de Petronio, en Cali. Ser es ser visto. La Contra-Marcha no se equivoca al buscar alianzas estéticas con las artes. Y la ciudadanía lo agradece.











