Curare Alterno, propuesta curatorial del maestro Óscar Salamanca, diagnosticó la decadencia estética y ética de las élites comerciales que controlan los estímulos artísticos esenciales para la producción de otro tipo de sensibilidad política y social no sea posible.
La curaduría nos hizo notar que la decadencia del dispositivo Salón se evidencia en la indiferencia artística, discursiva y social que este evento suscita no solo dentro de los y las artistas colombianas. La ciudadanía en general tampoco ve en estos espacios algo que mejore su manera de comprender, sentir y vivir las afugias de la vida. Aún no logramos pensar el tipo de pobreza que las alianzas del Estado nos imponen.

Desde Curare Alterno, no hemos logrado avanzar. Óscar Salamanca, Dimo Garcia Camargo, Mauricio Cruz, Juan Fernando Cáceres, Jorge Torres Gonzalez, Sol Astrid Giraldo Escobar, Margarita Ariza Aguilar, Pedro Pablo Gómez Moreno, Jorge Alonso Zapata, Teresita Rivera Ceballos, Yecid Calderon, Manuel Zuñiga, Manuel Antonio Velandia Mora, Velandia Guerrero H, Julian Santana, Julian Zapata Rincon, Ricardo Muñoz, Eddy Cabrera, Ana Lucia Forero, Altocalcifilico Camilo, Salome Rodriguez, Carmen Von Wolkenstein, Olivia Margarita Miranda, Rafael Escallón, Muriel Angulo, Fernando Rivas, Luis Fernando Arango Duarte, Dario Fernando Ramirez, José Omar Valbuena, José Orlando Salgado, Nadia Granados, Carolina Holguin, Carolina Chacón, Diego Sierra Enciso, Diego Prieto, Esneider Alfonso Gamboa Burbano, son nombres que han intentado pensar algo a este respecto. La indiferencia no es ninguna salida para entrar al país que queremos. Hasta el momento, nos han hecho creer que este país no es nuestro, que la sensibilidad ética y estética es un asunto de élites comerciales.

En conclusión: el dispositivo Salón es obsoleto. No responde ni a las urgencias que plantea el país actual ni a las esperanzas del país que queremos. Hagamos reuniones con los y las artistas que trabajan en las Universidades y en otros espacios de formación. Socialicemos el diagnóstico, mejorémoslo y hagámoslo llegar a la Ministra de Cultura.

Nuestras prácticas académicas producen conocimiento. Como académicos y académicas, el Estado está obligado a conversar con nosotros y nosotras. Si Ricardo Arcos-Palma se anima, podemos solicitar un espacio en UN Análisis y en otros espacios de comunicación universitaria, como Laud Estéreo. Muchos de ellos tienen muy buena acogida ciudadana. Lo cierto es que estamos obligados a dar ese paso.
¿Qué opinan si después de esas reuniones con las “bases” de nuestra sensibilidad estética nos reunimos y redactamos la carta?
Imagen: campaña del artista Nadín Ospina para Salvar el Salón Nacional de Artistas, en 2013.

Fotografía: cortesía artista y fotógrafo Ricardo Muñoz Martinez.

