windows 10 key online sale office 2016 key sale purchase office 2013 key http://www.cdkeypascher.com/ buy cheap windows 10 key purchase WINDOWS 10 Key buy Office Professional Plus 2016 Key

El contra-monumento, concepto del año 2018

La estética del Monumento es expresión de la soberbia de seres que se igualan a los dioses. Es impotencia para hacerse cargo de la precariedad con que la vida pone a prueba a sus mejores mujeres y hombres. Separa lo humano de lo divino, aunque lo primero queda al servicio de lo segundo. Es feudal: crea amos y siervos. Se Instala como piso de una humanidad subyugada. Reivindica virtudes que niegan la igualdad entre todos los seres humanos. Ante la soberbia mercantil que se apodera de las esperanzas de igualdad, libertad y solidaridad, los dioses parten espantados. Sin dioses solo resta el hombre como medida de todas las cosas.

El contra-monumento es resistencia creativa (afirmativa), configura una ética entre aquello que mejora la supervivencia de quien se escribe a sí mismo dentro de una comunidad específica. El contra-monumento es una estrategia artística en donde las mentiras del poder se ponen en evidencia. Realiza una modalidad de pensamiento que modela figuras antes de esclarecer conceptos. Su filosofía está al alcance de todos: sirve a quienes en común instituyen un lugar de articulación y comprensión.

El contra-monumento es acción, una lucha diaria en contra del dispositivo del Monumento y sus ínfulas imperiales. Su estética es una escritura del día a día, abierta pero personal, manual pero libre, plástica pero profunda.  Es verdadera: con sencillez, habla acerca de la arrogancia de quienes se igualan a los dioses, roban su fuego, los suplantan y apagan las luces de la igualdad, la libertad y la solidaridad. La soberbia es una manera de mentir.

Hay Monumentos que se presentan como contra-monumentos. Estos “Monumentos” mienten: no evidencian que en lo evidente la verdad se pierde. También suplantan a las mujeres y los hombres: es la peor manera de diezmar la fuerza de la imaginación. La potencia del contra-monumento surge de la humildad con la cual quien escribe su día a día sobre el lienzo del azar, explora la verdad de una existencia entregada al servicio de sí mismo y de otros y otras. La discreción práctica y estética niegan la grandilocuencia formal y discursiva del Monumento. El contra-monumento no es un Contra-Monumento. Un Contra-Monumento es un Monumento enmascarado o disfrazado de Fragmento.

El contra-monumento rompe el discurso. Abre a nuestra comprensión realidades domesticadas por el discurso del Régimen Feudal que sobrevive plácidamente dentro del Régimen Global. Nunca refuerza la ideología que impone el discurso del Monumento Contra-Monumento. El contra-monumento levanta el velo que oscurece la época, muestra una fractura social y una subordinación política. No es cuantificable. Nunca se expone como un Fragmento supeditado a un Orden Matemático y Calculador de efectos. Es una herida. La herida que se niega, que la lógica del espectáculo vela y nos impide apreciar.

De ser plausible, el contra-monumento es móvil, rechaza toda fijeza o unidad. Su potencial disruptor lo encuentra en prácticas de humildad y servicio. Humildad y servicio son prácticas críticas poco exploradas dentro de las estéticas contemporáneas. Su discreción práctica y estética rehúsa las luces del espectáculo.

Por su arrogancia, por su soberbia discursivista, el arte contemporáneo no puede considerarse un contra-monumento. Mejor aún: “contra” no es un prefijo adecuado para indicar prácticas de servicio como las que evoca la imagen que acompaña este mensaje.

Deja un comentario

Ingresar con: