Leemos el artículo 4 del Acuerdo UD No. 004 del 5 de mayo de 2025 y no deja de sorprendernos. Allí se habla de la Misión de la UD. Es un artículo difícil de entender, algo confuso, mal redactado pero bien intencionado.
A pesar de que el Estatuto en mención presenta a la Universidad Distrital como un proyecto ético, nuestro día a día se colma con quejas incesantes de profesores, profesoras y estudiantes que lamentan con desencanto social la corrupción de nuestra institución. La comunidad universitaria UD está convencida de que esta es una comunidad sin comunidad, asechada, asediada por la corrupción. Sí, el diagnóstico es desesperanzador, pero los síntomas no engañan: es lo real, lo innombrado. Se trata de lo innombrable, tabú. Reconocer este real que agobia a la comunidad UD es el principio de su superación.

Este artículo del Estatuto es más una Visión que una Misión. Contrario al artículo 4, nuestra cotidianidad está estructurada con quejas permanentes de corrupción; como un fantasma, la ética eventualmente regresa de su ostracismo asustando a la comunidad.
Asistimos esperanzados y esperanzadas al foro de candidatos a la rectoría en la Facultad de Artes-ASAB y ninguno de ellos habló de ética. Una maestra lo notó y se lo hizo saber a los candidatos, también a la candidata. Al fantasma se lo mantuvo reprimido: tabú. Nos sorprendió que uno de los candidatos hablara de “giros” , pero al candidato no se le ocurrió hablar acerca de aquello que todas, todes y todos soñamos en la UD: un giro ético. No se escucha el clamor de la comunidad. Con seguridad el candidato teme los fantasmas.

El artículo 4 del Estatuto General habla de transformación y acierta con una urgencia manifiesta, no obstante, lo que falta en la UD es una revolución ética, desafortunadamente no tenemos las herramientas para emprender la tarea, y, ¡ay!, la cultura que nos forma es más bien laxa a este respecto.
La ética no es un manto, un código -check list- con el cual revisamos juzgando las acciones de los demás. La ética indica un modo de vivir en común, consiste en modelar una subjetividad con el cincel de un conjunto de principios activos, valga la redundancia; es algo que viene desde dentro, no algo que se revisa desde afuera sentado en un escritorio.

Celebramos que desde el foro de la Facultad de Artes-ASAB estemos hablando de ética, que la ética nos haya inquietado, que finalmente tengamos el coraje de pensarnos como una comunidad: comunidad quiere decir ética, esa comunidad que hoy nos falta, ¡ay!
Como ninguno de los candidatos a la rectoría UD, tampoco la candidata, habló en los foros acerca del clamor de nuestra comunidad, de la falta que nos agobia, reiteramos nuestra Objeción de Conciencia Democrática: Voto en Blanco.
Pedimos garantías para ejercer este derecho amparado en nuestra Constitución.

