Dos Velocidades: historias del movimiento LGBTI en Colombia

El Museo Nacional de Colombia está dispuesto a transformase, a renovarse, a actualizar la simbólica que da cuenta de los imaginarios sociales acerca de la nacionalidad colombiana. Escuchando las voces olvidadas y violentadas, celebra 198 años de su creación el 28 de julio. Recientemente, inauguró Primera y última, Dos cartas para Colombia, 1821-1991 y próximamente abrirá una exposición sobre la migración venezolana.  El 20 de julio, día cargado con una simbólica que ha perdido su sentido para la mayoría de colombianas y colombianos, inaugura Dos velocidades, una exposición acerca de la diversidad de historias que configura el movimiento LGBTI en Colombia. Andrés Góngora, curador de Etnografía, está al frente de la recopilación de estas memorias  silenciadas. Recoge de las comunidades diversas la idea según la cual, sin la elaboración en común de esta diversidad de memorias  no es posible hablar de comunidad. En este sentido, el pasado 4 de julio, día de las Marchas y Contra-Marchas del Orgullo, el Museo Nacional sorprendió positivamente a Bogotá. Desmontó algunos de sus pendones institucionales e instaló en su lugar tres: la bandera LGBTI, la bandera Trans y un pendón en reconocimiento de la artivista LGBTI Laura Wenstein, recientemente fallecida.  La señal es positiva. Vendrán otras actividades con las cuales se comienza a contar otro relato de nación recurriendo a otras pedagogías. Un Museo es un multicentro de formación ciudadana y cultural. Esta vez, contado desde las memorias de las y los excluidos.   

El Museo Nacional se atreve a desafiar la tradición según la cual una parada militar es suficiente para dar cuenta de la importancia de esta fecha conmemorativa. Este 20 de julio lo dedicará a escuchar a las y los excluidos de los relatos institucionales acerca de la nacionalidad colombiana. Es el caso de las comunidades LGBTI. A partir de la 1 p.m. un grupo de artivistas realizará varias perfomance en algunas de sus salas. Con el apoyo del colectivo de activistas LGBTI UDesigual, el fotógrafo César Martínez y el realizador de cine y televisión Alejandro Gómez,  podremos apreciar propuestas de la cultura diversa, como el Colectivo Horus Drag, Antoine du Toulouse, Cristal Mijares, Katrina Zero Limit, Megan Cohrs (integrantes del colectivo Transescena), Las aves oníricas, Mariana Guerrero, Peche, Manya Salomé, Dark Athenea, entre otras artistas. 

El reconocimiento que el Museo Nacional hace de las memorias de las comunidades LGBTI en la exposición Historias del movimiento LGBTI en Colombia es importante por varias razones. En primer lugar, porque después de dos años de promulgada, finalmente se comienza a territorializar la Política Pública nacional LGBTI. Ninguna otra institución de carácter nacional lo ha hecho hasta ahora, a pesar de las tutelas que las comunidades LGBTI han interpuesto para la garantía de sus derechos. En segundo lugar, porque el Museo Nacional de Colombia muestra otra cara, una más sensible a los acontecimientos recientes y a las luchas sociales. En tercer lugar, porque la curaduría de etnografía reconoce a las comunidades LGBTI como productoras de cultura. En cuarto lugar, porque el concepto curatorial expresa claramente la condición actual de las comunidades diversas y disidentes sexuales. Por un lado, algunos pocos avances en derechos, pero por otro lado, un retroceso cultural y social respecto al reconocimiento de las personas diversas sexualmente. La homofobia se ha incrementado y el asesinato impune de mujeres trans no cesa. Al contrario, aumenta. En quinto lugar, porque en diálogo con estas comunidades se comienza a implementar una pedagogía que sin duda alguna, contribuye a transformar la homofobia, la lesbofobia y la transfobia que caracteriza a la cultura colombiana. 

La exposición Historias del movimiento LGBTI en Colombia muestra algunas piezas donadas recientemente por diferentes activistas y artivistas del país. No son muchas las piezas en comparación con otros legados, pero sí muestras significativas para la comprensión de las realidades diversas. Esta es una oportunidad para entablar un diálogo con las autoridades responsables de conservar la diversidad de memorias que configuran la nación colombiana. Una de las salas más bellas del Museo es Memoria y Nación, allí, en el segundo piso, al fondo,  se erige un gran mural de memorias que recibe el nombre de Muro de la diversidad. Bello y significativo, pero paradójicamente, nada en aquellas imágenes  indica que Colombia cuenta con una gran diversidad sexual. Esta exposición actualiza la Sala Memoria y Nación.     

El apoyo de Andrés Góngora, Nancy Avilán Dávila y otros funcionarios del Museo Nacional para realizar el Encuentro performático del 20 de julio, ha sido altamente significativo. Muchas horas de trabajo conjunto han enriquecido al Museo nacional con la mirada diversa y esta última se siente regocijada por su reconocimiento cultural, social y político. 

La entrada a las performance del día 20 de julio son gratuitas, pero para cumplir con las normas de bioseguridad, se requiere reserva previa. En la tarde, entran dos turnos de noventa personas. Uno entra a la 1 p.m. Y el otro a las 3 p.m. A las 5 p.m. termina la actividad. Este es el enlace para que por favor hagan su reserva: http://reservas.museonacional.gov.co/reservas_v2/public/formulario/museo-nacional

Historias del movimiento LGBTI en Colombia:  20 de julio, 7 de noviembre de 2021.

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