El precio del arte contemporáneo
La antigua irreverencia de atreverse a pensar para ser, vuelve a tomar cuerpo en Bogotá, pequeña urbe asechada por todo tipo de violencias aristocráticas y venales. Ha irrumpido por doquier dejando sólo pequeños rastros en los muros de sus calles, rastros y rostros fugaces, unos diestros y ligeros, otros sordos y pesados. Del pensamiento sólo […]











