Bogotá: horror y belleza

Después de vivir “2.600 mt más cerca de las estrellas”, a finales de los 90  hasta inicios del milenio.  (sic) Un porcentaje muy alto de los bogotanos sentimos que  nos estrellamos en el pavimento y fuera de eso caímos en una arena movediza, es indudable que  la percepción  luminosa de nuestra ciudad se ensombreció y …